Cuando somos contratados para diseñar un plan de autocontrol de una instalación, el cliente debe tener claro que para su realización es necesaria la creación de un equipo de trabajo multidisciplinar.  Es necesaria la colaboración de algunas personas que trabajan en el establecimiento por su conocimiento de la instalación que se va a analizar.

 

En el plan de autocontrol deberá indicarse que personas han intervenido en su elaboración y que cargo ocupan en el establecimiento que se está revisando, así como su capacitación. Se deberá explicitar también el conocimiento de estas personas sobre la metodología de autocontrol, el diseño de la instalación, su mantenimiento, y funcionamiento, así como sus conocimientos en Legionella.

 

Este equipo de trabajo deberá estar incluido por al menos:

 

– Un representante del establecimiento. Por ejemplo, el gerente.
– Una persona conocedora del diseño, mantenimiento y funcionamiento de la instalación. Por ejemplo, el responsable de mantenimiento.
Alguien con conocimientos específicos sobre aspectos relacionados con el comportamiento de Legionella en instalaciones de riesgo.

 

Es importante pues que la empresa contratada para diseñar el plan, ajena al establecimiento, deberá implicar y consultar a todas las personas que formen el equipo de trabajo y en ningún caso elaborará sin colaboración, el plan de autocontrol de la instalación.

 

En Micronela sabemos lo importante que es sumar las sinergias de todos los implicados para la realización de un buen trabajo.